a cada uno navegando sólo en el mar
en su propio bote
en su propia soledad,
qué bello disfrutarla
y qué bello sentirse acompañado
por las luces de los otros botes
que se mueven cerca.
Isabel M. Chueco Ruiz
Isabel M. Chueco Ruiz
En todo organismo, como en la naturaleza, existen los opuestos: el día y noche, el sueño y la vigilia, lo masculino y lo femenino, el amor y odio, la fuerza y la debilidad... Estas formas polares no son incompatibles en sí mismas, sino que somos nosotros mismos quienes, a partir de un juicio interno, limitamos nuestra conciencia. Tras un proceso de análisis mental, desmenuzamos la realidad en dos partes y discriminamos sobre la "bondad" de una de ellas, rechazando el otro lado. Así polarizamos nuestro existir.

