21 de marzo de 2012

Gestionando Emociones

¿Sómos conscientes de cómo vivimos nuestras emociones? Sentirse arrastrado por ellas, ser exclavo de ellas, vivir para ellas... ¿Nos dominan o las dominamos? ¿Es cuestión de dominio? Hay emociones que nos resultan agradables de vivir, de experimentar, y otras que nos son desagradables, displacenteras.
Más que controlar o reprimir las emociones, hemos de experimentarlas y vivirlas, dándonos cuenta del mensaje que nos llega tras esa emoción y lo que queremos transmitir.
Una emoción puedes lanzarla hacia afuera, como una bocanada de furia, una sonrisa alegre o un llanto angustioso. Puedes lanzar tu emoción al otro, y que éste la reciba con igual alegría, miedo, rabia o dolor. Incluso puede pasarle desapercibida...
También puede ser que no expreses la emoción que estás viviendo y que te la guardes dentro. "Ahora no es el momento, ésta no es la manera en que quiero hacerlo..." Date cuenta de que esa energía está en tu interior. Ser consciente de ella también podría ser una manera de vivirla. Es una manera de tener conciencia de tí. A pesar de ello, la cualidad de la energía es la fluidez, el movimiento.
Si sientes que necesitas expresarla y antes prefieres gestionar el cómo y el lugar, date tu tiempo y después permítete hacerlo. ¿Cómo? Primero, busca el momento y lugar adecuado y segundo, exprésate desde tí, habla de lo que sientes, en primera persona, respetando tus sentimientos, sin hablar de lo que el otro dice o hace. Simplemente de tí. De esta forma el otro no ha de sentirse ofendido.

Isabel Mª Chueco Ruiz

                                             Picture by Stephanie Pryor 

5 de marzo de 2012

Partes Negadas

Cuando sentimos una emoción que se te repite constantemente e intentamos frenarla, evitarla, conseguimos que vuelva con la misma fuerza. Si en esta situación hay otra persona involucrada, siente qué parte de ella estás rechazando. Esa parte es una parte tuya que ahora ves en el ella. Se refiera a nuestra parte negada.
Las partes negadas corresponden a aquello que no queremos ver, aquello que rechazamos, aquello con lo que no nos queremos identificar. En algún lugar dentro de nosotros permanecen latentes, esperando a ser vistas, reconocidas. Al mirarlas de frente y reconocerlas como nuestras, nos permitimos ser más auténticos, sin restricciones y crecemos como seres humanos.
La frase es. "Yo también soy...."


Isabel Mª Chueco 

















  
Picture by Deenesh Ghyczy

14 de febrero de 2012

¿Quién eres?

A pesar de los avances en la tecnología y la comunicación tecnológica, siento que hay una carencia abismal en relación a la persona, al conocimiento relacionado con nuestros sentimientos y emociones, con nuestro interior. Siento que hay un cierto miedo a mirar hacia adentro, que resulta más cómodo y fácil buscar fuera lo que realmente necesitamos dentro. Pero en ese encuentro con lo externo, no hay satisfacción. El vacío interno sigue ahí y todo aquello externo a nosotros con lo que queramos llenarlo, cae en saco roto.

Siento que el verdadero camino es el que se hace desde dentro. Aunque estas palabras puedan sonar místicas o espirituales, y no niego que también formen parte del camino interior dichas vías, como ser humano terrenal que soy, camino en lo terrenal, lo mundano, aquello que nos puede llevar a alcanzar el cielo, o por igual, nos arrastra a las hogueras del infierno: las emociones.

Para estar en contacto con contigo, conocerte, o más bien, re-conocerte es importante darte cuenta de cómo te sientes. Pararte unos segundos a cada momento del día y dejarte sentir. Date cuenta qué emoción estás viviendo, contacta con tu cuerpo, con tu respiración… Date unos segundos para estar contigo… Es la medicina para llenar tu interior.



Isabel Mª Chueco Ruiz

15 de enero de 2012

Nada Permanece

Siento la vida como un cambio constante, los acontecimientos de mi vida cambian y yo cambio con ellos. Y en ese cambio puedo estar en la alegría, vivir en la alegría... y dejarla pasar.  Convertirme en tristeza y dejarla ir. Puedo estar en la ira y por igual, reconocerme en ella y soltarla. Sentir el miedo, reconocerme en el miedo y separarme de él, mirarlo desde otro lugar... Donde el miedo ya no soy yo.
Observarlo todo desde otro lugar.

Darme cuenta de ello, ser consiente de la emoción que vivo, de mi cuerpo y de mis pensamientos, reconocerme y luego, dejarlo todo a un lado, dejarlo ir, me permite quedarme en el vacío. Es un vacío fértil donde no abrazo nada, nada más que a mí misma.

Esto es para mi el equilibrio: reconocerme y aceptarme, respetarme en cada momento, vivir en el cambio, en este flujo. Porque nada es permanente, porque la vida es cambio constante.


Isabel Mª Chueco Ruiz

11 de enero de 2012

Taller de Movimiento y Conciencia

Ha empezado un nuevo año 2012 y comenzamos con un nuevo taller de Movimiento y Conciencia:

En las sesiones el trabajo corporal en combinación con el trabajo en Gestalt (presencia, conciencia y responsabilidad) nos permite vivenciar experiencias corporales y emocionales que nos concectan con la autenticidad y la plenitud de vivir.

Este taller nos beneficiará tanto a nivel emocional como corporal. Es un espacio donde liberarnos de bloqueos, del estrés físico y mental, de nuestra mochila del día a día. En definitiva, un espacio donde sentirnos bien.

Grupo: Quincenal. Sábados, de 10h a 14h. 
Fechas: Febrero, 11 y 25
              Marzo, 10 y 24

Lugar: La Saleta.
 Ramón y Cajal 87. Metro Joanic. 
Barcelona.   
Precio: 160 euros.

Impartido por:
Isabel M Chueco, Psicóloga y Terapeuta Gestalt.

Inscripciones Abiertas.

Más Info: gestalt-be@hotmail.es 
                  665-496-854 

9 de enero de 2012

La Dansa Dels Estels

El Sol per ponet s'amaga darrera de l'horitzó
del dia s'acomiada deixant un raig d'escalfor.
La Lluna, amb vestit de plata, treu el nas per un cantó;
els estels, llunyans, como sempre, tots són plens de serenor.
Aquelles brillants estrelles semblen, dins del cel, dansar;
alguns atrevits planetes també es volen fer notar.
Dansaren sense recança, sense ni tan sols parar,
acabant la silent dansa per tornar-hi l'endemà.
El dia, de nou, s'estrena; ja el Sol surt des de llevant
alçant-se, sense cap pressa, la Terra va il·luminat.
Cap al tard, sense enyorança, comença el Sol a marxar
encetant la contradansa que els estels farà ballar.


Barcelona, 12 de maig del 2001.

Poesía de J. Mª S. C.























El Baile De Los Cometas

El Sol poniente se esconde detrás del horizonte,
del día se despide dejando un rayo de calor.
La Luna, vestida de plata, saca la nariz por un rincón;
los cometas, lejanos, como siempre, llenos de serenidad.
Aquellas brillantes estrellas parecen, dentro del cielo, bailar;
algunos atrevidos planetas también se quieren hacer notar.
Bailaremos sin pesar, bailaremos sin parar,
acabando la silenciosa danza para aquí mañana tornar.
El día, de nuevo, se estrena; ya sale el sol desde el levante
alzándose, sin ninguna prisa, a la Tierra iluminando.
Hacia la tarde, sin añoranza, comienza el Sol a marchar
comenzando la contradanza que a las estrellas hará bailar.

Barcelona, 12 de maig del 2001.


Poesía de J. Mª S. C.


NOTA: La traducción no es exacta, sino cercana.

Isabel Mª Chueco Ruiz

3 de enero de 2012

Transitar, ir más allá

Abrazar el dolor, igual que abrazar la alegría, nos ayuda a transitarlo, nos ayuda a sanar. Abrazarlo, tomarlo para dejarlo ir. Pues para soltar algo, primero has de tenerlo entre tus manos...


Isabel  M. Chueco Ruiz

30 de diciembre de 2011

Mirando hacia adentro

Desde pequeña he sentido curiosidad por la vida en general, la naturaleza de las cosas y la naturaleza humana.. Aún recuerdo que, a veces, no le encontraba sentido al comportamiento humano: la destrucción del planeta (contaminación del aire, del mar, la tala masiva de árboles) guerras, hambre y todos los males que azotan nuestra existencia y de los cuales somos responsables… ¿Cómo es capaz el ser humano de hacer todo esto? Aún sigo sin encontrarle ningún sentido.
Pero sí que he aprendido algo que antes no sabía y a lo que ahora encuentro mucho sentido: ser responsable de mí misma, de mis actos, de mi vida. No puedo cambiar el mundo, pero yo sí que puedo cambiar.














Atrévete, Cambia!!


18 de noviembre de 2011

Opiniones

"No son las cosas mismas las que nos perturban, sino las opiniones que tenemos de esas cosas"

Epicteto (siglo I d. C.)

9 de noviembre de 2011

Cómo nos limitan las introyecciones.


El término introyección, se refiere a todo aquello que tomamos del ambiente: normas establecidas, creencias familiares o sociales inculcadas, mandatos, prohibiciones, etc, y que de alguna manera, nos limitan. Las introyecciones se relacionan con nuestros mapas mentales. Un mapa mental es una estructura mental que nos ayuda a entender la información que nos llega.
A lo largo de nuestra vida, recibimos mensajes a través de los cuales formamos mapas mentales. Los mapas mentales pueden ayudarnos a vivir en sociedad. Aprendemos valores, maneras de comportarnos, creencias, normas, formas de ver el mundo, todo ello tras un cristal determinado. Nos vamos haciendo como personas y seres sociales. A veces, estos mapas mentales conceptuales nos están limitando en nuestro día a día. “No molestes” “Enfadarse no está bien” “ No grites” “No llegues tarde” “Tú eres muy fuerte” “Tú puedes sólo” “Para ser alguien en la vida has de tener dinero” “Los hombres no lloran” “No hagas ruido”, etc.”
A través de estos mensajes hemos establecido una manera de hacer, de vernos, de ver lo que nos rodea que nos impiden ir más allá en nuestra vida: en determinados momentos, no nos permiten atender a aquello que necesitamos.
Estos son algunos ejemplos:
  • El introyecto: “No molestes”.
Pensamiento asociado: “No llamo a Luis porque no quiero molestarlo”
Así, en un momento en que necesitamos hablar con alguien, retenemos nuestra ganas de expresarnos, de compartir algo con alguien. Nos autocensuramos.
  • El introyecto: “Enfadarse no está bien”.
Pensamiento asociado: “No le digo a María que me estoy enfadada por lo que hizo”.
A veces un enfado sincero, mostrar algo que nos ha dolido, hace que las personas puedan establecer un vínculo más auténtico y sano entre ellas.
  • El introyecto: “Eres muy fuerte”.
Pensamiento asociado: "Yo puedo"
Reconocer también nuestra parte débil, saber decir basta, o decir “no” en momentos determinados, es una forma de cuidarnos. En este caso, reconocer nuestra parte “débil” de alguna manera, nos da fuerza.
En nuestro día a día, es importante darnos cuenta de pensamientos que tenemos y de qué manera nos autolimitamos con falsas creencias.

Isabel M. Chueco